Escrito porPasfe en marzo - 12 - 2012 0 Comentario

DOCENTES UNIVERSITARIOS: PROVOQUEMOS EL CAMBIO.

Dra. María de la Caridad Pinto Correa PhD.

¿Por qué el cambio?

 

Parecería imposible que un docente universitario de hoy realizara esta pregunta, pero lo increíble no es la pregunta sino que hay una gran cantidad de profesores que la formulan a diario.

Se pudiera pensar en las causas de la pregunta, comenzando por plantear ¿qué es el cambio?
Las diferentes instituciones universitarias están requiriendo de formar profesionales competentes en las diferentes áreas del saber. En lo tradicional el producto del egreso aseguraba un nivel adecuado de profesionalidad con  los conocimientos adecuados para repetir procesos, pero no para producir nuevos, el ingenio del profesional que egresaba estaba en su poder de acumular memorísticamente los conocimientos teóricos conceptuales recepcionado en cada asignatura cursada. Muchos estudiantes se han preguntado, y con todo este conocimiento, ¿qué podemos hacer? La pregunta se podría responder en función de ¿cómo? con esos conocimientos básicamente teóricos pueden los estudiantes integrar los diferentes tipos de saberes esenciales, con las actuaciones que les permitan la resolución de problemas con el desarrollo de las habilidades requeridas para saber hacer con ese conocimiento, lográndose un aprendizaje que sea significativo.

 

Las características actuales del mundo totalmente globalizado donde vivimos requiere de las universidades grandes cambios en la formación de los profesionales en las diferentes especialidades que provoquen un desarrollo en las capacidades de los egresados que permitan que estos logren la construcción de nuevos procesos que a su vez  establezcan la forma adecuada de resolver problemas emergentes, lo cual será la base para el alivio económico que tanto se requiere en cada país, tanto para la mejora de las condiciones de vida como para la mejora de una vida cada vez mejor.

 

¿Y quiénes son los encargados del cambio?, no hay duda que los profesores en las aulas universitarias tienen este gran reto, deben desarrollar una enseñanza eficaz, que va más allá  de una enseñanza adecuada de conocimientos y habilidades sino que también permita enseñar a pensar, logrando así la generación de nuevas formas de enseñanzas, con  la integración adecuada de estrategias de enseñanzas y aprendizajes que permitan que los estudiantes logren construir su propio aprendizaje, logrando adquirir  primero un pensamiento crítico, que desarrollo en ellos el nivel de  interpretar y comprender los conocimientos  y segundo para que puedan con esos conocimientos adquiridos aplicarlos a las situaciones reales  a través de la resolución de  problemas o de las  necesidades  de su profesión, se requiere además y es fundamental, el logro de la creatividad que garantizará una vez que egresen estos profesionales, crear procesos nuevos que sean significativos para el beneficio de la sociedad.
Luego la tarea de los docentes para lograr este cambio es compleja, porque se necesita que cada estudiante individualmente se transforme hacia un desarrollo de competencias donde primeramente es fundamental el nivel de la responsabilidad que debe asumir.
El profesor en su  rol de mediador y facilitador elabora y  determina la guía de la formación, estableciendo las estrategias metodológicas que deberá regir todo el proceso de enseñanza aprendizaje, incorporando fundamentalmente las diferentes funciones de la evaluación para poder identificar el nivel en que se ha formado cada competencia desarrollando la función diagnóstico, formativa y sumativa a lo largo de todo el recorrido de la asignatura y emitir así un juicio valorativo de la formación obtenida.
Este nivel valorativo debe ser preciso, para lo cual el profesor debe estar totalmente convencido y para ello debe integrar  en este proceso la autoevaluación que realicen los propios estudiantes sobre su transformación, será necesario la coevaluación donde participen con sus criterios de evaluación los otros estudiantes del equipo con el cual el estudiante se integra a todas sus labores colaborativas de aprendizaje y la heteroevaluación llevada a cabo por el docente de la asignatura y los otros profesores que conocen y observan la transformación del estudiante.

 

Así a través de las dimensiones de la evaluación que se establecen en la formación se logrará evidenciar con mayor precisión el nivel alcanzado por cada estudiante en la formación de cada elemento de competencia requerido por cada asignatura.
Es una tarea difícil, profesores, pero muy necesaria.

 

Gracias